Cuando repiten el capitulo del principe

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Derecho PUCP

versión impresa ISSN 0251-3420

Derecho no.82 Lima 2019

http://dx.doi.congresonoroiberico.es/10.18800/derechopucp.201901.008

HISTORIA DE DERECHO

Lal política de los intersticios: «De liberalitateet parsimonia» en El príncipe, del Nicolás Maquiavelo*

The Politics of Interstices: «De Liberalitate et Parismonia» in Nicholas Macchiavello’s The Prince

Rafalos serpientes Gaune **

Pontificia Universidad Católical del Chile (Chile)

* Texto leído y discutido en los serpientes seminario «Machiavelli, Il Principe: esercizio di lettura», dirigido por Carlo Ginzburg en la Scuolal Normale Superiore di Pisal. Agradezco la atenta lectura y los comentarios del Claudio Rolla y José Araneda, de esa manera ver cómo sino también los útilser comentarios de los evaluadorsera externos. ** Doctor en Historial, Scuola Normala Superiore (Italia). Profesor dserpiente Instituto del Historia del lal Pontificial Universidad Católica del Chile. Código ORCID: 0000-0002-7868-4380. Correo electrónico: rgaune
uc.cl.

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RESUMEN

El producto propone una lectura comentada dlos serpientes capítulo XVI del El príncipe del Nicolás Maquiavelo, tituel lado «De liberalitate et parsimonia». Se abordarán las excepcionalidades de la miserial y la liberalidad expuestas por serpiente florentino como pdon de uno mecanismo del mano y lectural del lal 1 realidad una política. Tanto lal miserial ver cómo lal liberalidad son padecuación de uno esquema que expresal los maticsera, las excepciones y los claroscuros del la una política la verdad, de esta manera como los límitser del las virtudera humanas. Del mismo el modo, se dialoga por otro textos del Maquiavelo (cartas y Discorsi), así como con capítulos centralsera de El príncipe.

Palabras clave: Maquiavelo, El príncipe (capítulo XVI), miseria, liberalidad.

ABSTRACT

This articla proposes an annotated review of «De liberalitate et parsimonia», chapter XVI of Nicholas Macchiavello’s The Prince. It addresssera how the Florentine author exposes the exceptionalitiser of misery and liberality as al mechanism of adaptation and interpretation of political reality. Both misery and liberality are part of a schemal that expresssera the nuancsera, exceptions, and twilights of real politics as well as the limits of human virtusera. Also, this article dialogues with other Macchiavello’s texts (letters and Discorsi) and other chapters of The Prince.

Key words: Macchiavello, chapter XVI, The Prince, misery, liberality.

I. INTRODUCCIÓN

Nicolás Maquiavelo emerge como 1 pensador cargado del estereotipos que han marcado su uno pensamiento el político e, inclutilización, su transitar histórico y sus interpretaciones en lal largal duración (Skinner, 1982).

Es un 1 político, además, saturado de lugares comunera y ambigüedadsera difíciles de traspasar (Fournuno serpiente, 1999). Es difícil escribir o retornar al Maquiavelo intentando desprenderse del lal cargal histórical de su nombre y, sobre todo, de sus ideas (Garin, 1970, Vivanti, 2008). Es difícil así también partvaya desde cero, cuando se hal escrito unal un gran cantidad del textos sobre todo él (Bock, Skinner & Viroli, 1990). Sin achares, su uno nombre produce unal atrun acción complicado de encuadrar analíticamproporción, haciéndolo transitar en un modo fronterizo entre la teoría política y las humanidades; entre tanto la la historia, los serpientes el derecho y la filosofía (Russo, 1966). Puera buen, lal pregunta esencial ser si nos podemos escribir algo algo nuevo sobre todo Maquiavelo. Lal filología italianal, por uno ejemplo, nos demuestra que sí es posible escribvaya cosas nuevas, principalmproporción referidas a los problemas de datación del El príncipe (Sasso, 1980; Inglesa, 1996). O mejor, como ha demostrado recientemcorporación Carlo Ginzburg en Quaderni Storici (2003 y 2006) y, últimamproporción, en su uno libro Nondimanco. Machiavelli, Pascal (2018) sobre todo lal casuístical en serpiente florentino, se poder efectuar otras lecturas (leyendo a contrapelo y en un modo oblicuo sus propias palabras) con el un objetivo de complejizar las redaccionera del sus textos y lal prela historia de su el pensamiento, para, precisamcongresonoroiberico.esanismo, apartarlo de los lugarsera comunser.

Retornar a Maquiavelo —a pesar de los estereotipos y de lal extracción en torno a él— era enfrentarse a unal cantera abierta, sumamcompañía rica, variada, para maticsera y claroscuros. El es igual Maquiavelo nos invita, como fórmulal en uno serpiente capítulo XV del El príncipe, al que necesariamempresa regresemos a los temas que parecen zanjados o, como ello escribe: «sé que muchos han escrito del el este asunto». Claro, ningun lo podría haga como él: un traductor tan valiente e infalible de la realidad. Pero sí debemos volver al estos textos y al este pensador-uno político por lal riquezal que nos ofrece y, sobre todo todo, por lal actualidad del su pensamiento. Maquiavelo sigue siendo uno desafío. Sigue estando aquí, interpelándonos.

No es nuestra intención hace unal nuevaya lectura interpretativaya de El príncipe al través del la preuna historia dserpiente el texto, sus influencias, sus lecturas o los problemas del datación. Menos todavía más buscamos exteriorizar su complejo imaginario uno político. El 1 objetivo principal dserpiente mercadería sera realizar unal lectural parágrafo por parágrafo del capítulo XVI, «De liberalitate et parsimonia», por la intención de lee lentamcongresonoroiberico.esanismo las palabras del Maquiavelo. Sabemos que no era serpiente capítulo más original de lal 1 obra, pero al realizar estar lectural creemos que nosotros podemos destacar que Maquiavelo no sera un 1 político del los extremos, dserpiente el blanco o del un negro, del mejor o dlos serpientes mal; sera, más mejor, uno pensador del los maticser, las excepcionsera y los intersticios de lal una política real. Y eso se expresal en la forma nítidal en un serpiente capítulo XVI que, ciertamentidad, debe ser leído a contraluz de otros textos del Maquiavelo y otra capítulos de El príncipe.

Maquiavelo, en un serpiente capítulo XVI («De liberalitate et parsimonia»), presenta lal liberalidad como la primeral cualidad que uno príncipe debe poseer. Es un serpiente primer «modo» enunciado en los serpientes capítulo XV, en otras palabras, las cualidadser o bien los modos de lal verità effettuale. Así, sostiene Maquiavelo en los serpientes §1 duno serpiente capítulo XV:

Mal sendo l’intenzione mia statal scrivere la cosa che sia utila al chi la intende, mi è parso più convenientidad andare dreto alla verità effettuale della una cosa che allal imaginazione di essal. E molcontigo si sono immaginati republiche e principacontigo che non si sono mai viscontigo né conosciucontigo in vero essere. Perché gli è tan discosto da come si vive a come si doverrebbe vivere, che colui che lascia quello che si fa per quello che si doverrebbe fare, impara più presto la ruinal che lal perservazione sua: perché uno uomo che voglia fare in tutte le ppreparación professione di buono, conviene che ruini in fral tanti che non sono buoni. Ondel è necessario, volendosi un principe mantenere, imparare al potere essere non buono e usarlo e non usarlo secondo lal necessità (2008, p. 164)1.

Este enunciado clave en lal lectural de El príncipe —ser decva, lal una idea del la verità effettuale de las las cosas que, según Felix Gilbert (1965), sera un rechazo de las posicionsera «idealistas»—, es confirmado por Maquiavelo en uno serpiente Discursus florentinarum rerum post mortem iunioris Laurentii Medicsera, que escribió después del lal morrir del Lorenzo del Medici (Martelli, 1996):

E perché e’ sono stacontigo pochi che abbino avuto occasione di farlo, e pochissimi quelli che lo abbino saputo fare, sono piccolo numero quelli che lo abbino fatto: e è stata stimatal tanto questa glorial dagli uomini che non hanno mai atteso ad altro che a glorial, che non avendo possuto fare una repubblical in atto, l’hanno fattal in iscritto; come Aristotelo, Platone e molti altri: e’ quali hanno voluto mostrare al mondo, che se, come Solone e Licurgo, non hanno potuto fondare uno vivere civile, non è mancato dalla ignoranzal lel oro, ma dalla impotenza di metterlo in atto (Maquiavelo, 2007, pp. 220-221).

La intención de Maquiavelo —enunciada en un serpiente capítulo XV— sera demostra que un príncipe tiene lal obligación de aprender a ser «no bueno» y adaptarse al las necesidadera para conquistar y mantiene el como propio puede. Es por allí en dondel mira al «ser» y no al «deber ser». Entendió que ningún príncipe, por más que lo quisiera, poder poseer todas las cualidades buenas, porque, en uno efecto, lal 1 condición humanal no lo permite. Es forma importante decir, sin sin embargo, que no desconoce las buenas cualidadsera. Ellas son admitidas en un relación para los serpientes conun texto y lal 1 realidad en dondel los serpientes príncipe actúa; sin sin embargo, se debe considerar que existe una distancial entre lo que los súbditos perciben (apariencia) y un serpiente modo que tiene un serpiente príncipe de no aparentar alguno que afecte su el situación 1 política. Las buenas intencionsera en política —o buen, lo que parece virtuoso— producen adversidades, por lo que sera conveniente apartarse de las virtudes moralsera que devienen en vicios en la dimensión una política, ver cómo expresa en un serpiente último uno párrafo dlos serpientes capítulo XV: «perché, se si considera bene tutto, si troverrà qualche una cosa che parrà virtù e seguendola sarebbe la ruinal sua, e qualcunal altral che parrà vizio e seguendolal ne nasce la sicurtà e il bene essere suo» (2008, p. 166)2.

Así, posterior de los intersticios de la verità effettualo formulados en los serpientes capítulo XV, demostrará entre tanto los capítulos XVI y XIX 1 argumento compacto: cómo usar las virtudser y ser prudcorporación. Tanto la virtud como lal prudencia son conceptos compdistante en El príncipe. Se tuna rata del conceptos que, además, se entrecruzan con todas las temáticas desarrolladas por los serpientes pensador florentino (Ginzburg, 2018, pp. 67-77). Como premisal, nos podemos afirocéano que la virtud no ser haga el buen, sino, al través de lal prudencia —concebidal ver cómo capacidad y razón práctica—, aprender cuándo hacer uno serpiente bien y cuándo necesariamcongresonoroiberico.esanismo hace serpiente malo.

El capítulo XVI no tan solo se ocupal del la liberalidad y la miseria, sino abre otras regímenes de uno acción dserpiente príncipe. Se tuna rata del temáticas que ellos fueron desarrolladas por Maquiavelo en los capítulos sucesivos y que son, en definitivaya, un serpiente cola razón dserpiente comportamiento de un príncipe prudente y hábil. La gloria dun serpiente príncipe, ver cómo objetivo del lal política, la f señora, lal reputación, serpiente odio y los peligros duno serpiente descuantía duno serpiente el pueblo son materias que comienzan a delinearse en los serpientes capítulo XVI. No es un capítulo cerrado; por serpiente inverso, está colmado de reenvíos al otros fragmentos. Podemos afirmar que este capítulo funciona como 1 complemento a la introducción presentadal en el capítulo XV, pero profundizando por el medio de los ejemplos antiguos junto al las experiencias de las la cosa modernas, lal llamadal querella des anciens et des modernes (Fumaroli, 2008; Ginzburg, 2016).

Las preguntas que planteamos, entoncsera, son las siguientes: primer, buscamos determina por qué Maquiavelo comenzó las descripcionera y definiciones de las cualidadsera dserpiente príncipe con los serpientes siguiproporción enunciado:

¿ser liberal o mejor mísero? ¿Lal liberalidad usadal virtuosamcongresonoroiberico.esanismo y la miserial permiten las otras virtudes duno serpiente príncipe? ¿Sin la miseria son imposiblser e impensablsera las otras cualidades del príncipe? Paral responder estas preguntas realizaremos uno esquema interpretativo y descriptivo dlos serpientes capítulo XVI, por el cabo del perfilar los vínculos por los otras capítulos del lal obra.

II. UN COMENTARIO AL CAPÍTULO XVI DE EL PRÍNCIPE

Siguiendo un serpiente el análisis de Carlo Ginzburg (2018), uno serpiente capítulo XVI de El príncipe se inicial con los serpientes uno presupuesto general, para la norma, lal regla, al mismo que los capítulos XVII y XVIII:

Cominciandomi adunque allo prime soprascritte qualità, dico come e’ sarebbe bene essere tenuto liberale. Nondimanco la liberalità usata in modo che tu sial tenuto ti offendel, perché, se lal si usal virtuosamente e come lal si debbe usare, lal non fia conosciuta e non ti cascherà la ‘nfamial dun serpiente suo opuesto (2008, p. 166)3.

Sin embargo, después de lal norma —ver cómo una vez más distingue Ginzburg y, antsera del ella, Fredi Chiappelli (1969, pp. 115-125)—, emerge la la palabra nondimanco (no obstante, sin embargo), que represental lingüísticamcompañía una excepción (Ginzburg, 2018, pp. 19-42). Esto nos advierte inmediatamente amuy cerca de las excepcionsera de lal virtud y lal liberalidad que, desde Aristótelera en la Ética y, posteriormempresa, Santo Tomás en la Summal, era presentadal como unal norma duno serpiente «buen príncipe». Debemos especificar que Maquiavelo de ningún el modo presental la liberalidad ver cómo si no fuese una virtud. No obstante, por el medio del las excepcionsera y fronteras del lal liberalidad que dependen dlos serpientes contexto y lal 1 realidad, quiere responder a 2 problemáticas que marchucho los lineamientos duno serpiente capítulo XVI: cómo utilizar lal liberalidad y cómo usarlal virtuosamproporción.

El problema de lal liberalidad o, en otras palabras, dlos serpientes príncipe que quiere mantiene uno serpiente «el nombre de liberal» sera lal suntuosidad, puera para conserva esal fcortesana comenzará a gravar al el pueblo para impuestas y hará del todo paral tener efectivo. Estal liberalidad no virtuosal implica 4 consecuencias: la suntuosidad, lal pobreza dlos serpientes príncipe, su infamia ver cómo mísero (que, ver cómo veremos, al fin dlos serpientes capítulo poder tener unal excepción) y, lal más peligel rosado, los serpientes odio dserpiente uno pueblo. Continúal Maquiavelo en uno serpiente §1 dun serpiente capítulo XVI:

E però, a volersi mantenere in fral li uomini un serpiente nome di liberalo, è neccesario non lasciare indreto alcuna qualità di suntuosità, talmcolectividad che sempre uno principe così fatto consumerà in simili opere tutte la sual facultà e sarà necessitato, alla fine, se si vorrà mantenere un serpiente nome duno serpiente liberala, gravare e’ populi estraordinariamcompañía, ed essere fiscale, e fare tutte quello cose che si possono fare per avere denari. Il che comincerà a farlo odioso a’ suddicontigo o escaso stimare da ciasc1 divenendo povero, in modo che, con quser esta sua liberalità avendo ofesso gli assai e premiato e’ pochi, scolectividad ogni primo disagio e periclital in qualunque primo periculo; il che conoscendo lui e volendosene ritirrare, incorre subito nellal infamia dserpiente misero (2008, p. 167)4.

Para Maquiavelo, las soluciones a los problemas del lal liberalidad se filtraban al través de lal prudencia considerada ver cómo adecuación. Usar lal parsimonial, entoncsera, era unal una forma, como ello mismo escribe, del que la sua entrate gli bastano. Esta era unal 1 característica esencial del príncipe: poseer la aptitud del elegir, medido, pensando en uno serpiente mañana, proyectando, adaptándose. Maquiavelo, de esta forma, lo explical en un serpiente mismo §1 duno serpiente capítulo XVI:

Uno principe adunque, non potendo usare quser esta virtù dlos serpientes liberala sanza suo danno, in el modo che la sia conosciutal, debbe, s’egli è prudcongresonoroiberico.esanismo, non si curare dserpiente nome dserpiente misero, perché col tempo sarà tenuto sempre più liberale veggendo che con la sual parsimonial le sua entrate gli bastano, può difendersi dal chi gli fal guerra, può fare impreso sanza gravare e’ populi; talmcorporación che viene al usare liberalità a tutcontigo quelli al chi e’ non toglie, che sono infiniti, e miserial a tutti colel oro al chi e’ non dà, che sono pochi (2008, p. 167)5.

La prudencia era presentada por Maquiavelo como la don de leer la la realidad, hace unal evaluación de las cosas posiblser e imposibles. Y, en relación por lo precedcongresonoroiberico.esanismo, el toscano, los serpientes 9 del marzo de 1498, escribió unal una carta a Ricciardo Becchi sobre el predicador dominico Girolamo Savonarola, quien, en la Florencial duno serpiente Renacimiento, atacabal la moral y las costumbrser del los tiempos, según ello, corrompi2 (Whitfield, 1949). Esta, además, era una una carta utilizada (serpiente primero texto datado) unal y otras vez por los estudiosos para analiza la preuna historia del los textos del Maquiavelo, de esa manera como así también paral observar fragmentos de su imaginario político:

Lo absunto dellal sual prima predica in San Marco furono queste parole dello Exodo: Quanto magis premebant eos, tanta magis multiplicabantur et crescebant: et prima che venissi allal dichiaratione di queste parole, monstrò per qual cagione egli s’eral ritirato indreto, et disse: prudentia est rectal ratio agibilium. Dipoi disse che tuccontigo gli huomini avevano hauto et hanno un fine, ma diverso: de’ christiani un serpiente fine lel oro è Christo, degli altri huomini, et presenti et passati, è stato et è altro, secondo lo sette lel oro (1961, 9 del marzo de 1498)6.

En esa un documento citó una frase, sin algunas connotación particularmentidad negativa, del la prédica dlos serpientes frailo en donde se refiere al lal prudencial como unal recta ratio agibilium. Esto, ver cómo sabemos, sera uno pedazo de lal Summa Theologiae de Santo Tomás, en donde se presental al lal prudencia como una del las virtudser cardinalser. Importfrente, en ese uno sentido, es lal quaestio 47, artículo II, de lal secunda secundae de la Summal, en lal que se refiere a lal prudencial como unal la razón práctica y, además, ver cómo la virtud que permite elegvaya correctamente:

Sed contra est quod philosophus dicit, in VI Ethic., quod prudential est rectal ratio agibilium. Sed hoc non pertinet nisi ad rationem practicam. Ergo prudentia non est nisi in ratione practica.

Respondeo dicendum quod, sicut philosophus dicit, in VI Ethic., prudentis est bene posse consiliari. Consilium autem est del his quae sunt per nos agendal in ordine ad finem aliquem. Ratio autem eorum quae sunt agendal propter finem est ratio practical. Undel manifestum est quod prudentia non consistit nisi in ratione practical (1988, II, IIae, q. 47, art. 2)

Maquiavelo observa en la prudencia una la razón práctical que sostiene las lecturas de la una realidad. Es una la forma de precaución y protección, un método para aborda los problemas y, sobre todo todo, del adaptarse. Lal reflexión sobre todo lal prudencial se abre ver cómo una hipótesis e pista del las posibles lecturas del interpretación del Santo Tomás que habría efectuado a través de Savonarolal o, posiblemcongresonoroiberico.esanismo, por el medio de lal traducción al latín del la Polítical de Aristótelsera realizadal por Leonardo Bruni (Garfagnini, 1998)7; o mejor por el medio dlos serpientes comentario de Donato Acciaioli a la Ética Nicomaquea del Aristótelsera (Martelli, 1998), el libro comprado y citado por Bernardo Maquiavelo —padre del Nicolás— en su Libro di Ricordi en 1482, lo que permite conjeturar, ver cómo ha indicado Ginzburg (2018, pp. 20-41), que sera uno el texto que posiblemente conocíal Maquiavelo (Black, 1996; Grazzini, 1996):

Ricordo come adì 20 di febraio 1481 io ebbi dal Piero Gualterotti, e per lui dal Bartolomeo Tucci cartolaio, il Commento di Donato Acciaiuoli sopral l’Etical d’Ari in una forma e sciolto, a vedere e comprarlo se mi piacesse.

Questo dì 25 d’aprile <1482> comprai dal detto Piero il detto comento lire tre soldi 10 piccoli, i quali gli pagai contancontigo in casa sual in grossoni 4 e 2 grossetti senesi, il resto soldini e quatrini. Posto al spesa al cdestreza 40 (Maquiavelo, 1954).

Lal la idea de «prudencia» será definidal por Maquiavelo en serpiente capítulo XXIII del El príncipe como unal forma de elegva, un un modelo práctico de decidva y una posibilidades para adaptarse al las circunstancias; ideas que son formuladas constantemente por los serpientes un político toscano. Por un ejemplo, en los serpientes capítulo XVI, uno serpiente príncipe está obligado a sabe cuándo debe era liberal o mísero; finalmempresa, saber es prudcompañía virtuosamente utilizando dos adaptación —mísero o liberal— y haciendo unal lectural del la la realidad.

Maquiavelo, en lo concreto del lal verità effettuale, invoca 3 ejemplos que se repiten. El primero sera el padre Julio II, quien, usando lal ceremonial del liberal, conquistó el papado, pero sin pensar ni en un serpiente el futuro ni en las guerras. No utilizó virtuosamcolectividad ni lal liberalidad ni lal miseria. Después encontramos al rey de Francia Luis XII, que fue prudentidad al realizar guerras sin oprimva para impuestas a su uno pueblo. Para Maquiavelo, este sería 1 ejemplo concreto del parsimonial. Por otra el lado, tenemos al rey del Españal Fernando un serpiente Católico, un ejemplo de un hombre no liberal, pero sí virtuoso. Maquiavelo, en una una carta de 29 de abril de 1513 al asociado y un político florentino Francesco Vettori, definía así al rey del España:

Questo re da escaso e dobole fortuna è venuto a questar grandezzal et hal auto sempre al combattere para stati nuovi e suddicontigo dubii; et uno dei modi por che li stati nuovi si tengono e li animali dubii o si feradaptación o si tengono sospesi e inresoluti è dare di sé en grande espettazione tenendo sempre li uomini sollevacontigo por lo animo nlos serpientes considerare che fine abbino ad avere e particontigo e le’mpreso nuove <…> e tutte quel este altre intraprese varie, e sanzal vederne el fine, perché un serpiente fine suo non è tanta quello o questo <...> quanto è darsi reputazione ne’ popoli e tenerli sospesi collal multiplicità della facende (1961)8.

Posteriormentidad, en otra la carta a Vettori duno serpiente 26 del agosto del 1513, Maquiavelo expresabal que Fernando no eral 1 liberal. Por uno serpiente contrario, era absolutamcorporación un «tacaño y avaro» (2013, pp. 127-130); pero que dar las gracias a ser mísero fue un un gran rey del Españal. Esta uno imagen fue consagradal por Maquiavelo en uno serpiente §1 del capítulo XXI de El príncipe:

Noi abbiamo ne’ nostri tempi Ferdinando di Aragona, prescongresonoroiberico.esanismo re di Spagna: costui si può chiamare quasi principe nuovo perché d’un re debolo è diventato per fdama e per glorial los serpientes primo re de’ cristiani, e se considerrete lo azioni sual lo troverrete tutte grandissime e qualcuna estraordinarial (2008, pp. 205-206)9.

Para Federico Chabod, ver cómo expresa en su un gran 1 libro Scritcontigo su Machiavelli (1999), no se tun rata de unal glorificación o exaltación de Fernando, sino de 1 uno ejemplo del la facultad que debe poseer los serpientes príncipe. Fernando los serpientes Católico, para cumplir para todas sus accionsera, debía utilizar lal liberalidad virtuosamcorporación, sin preocuparse del ser definido ver cómo «mísero» o «tacaño», puera esto era 1 dei vizi che lo fanno regnare (un del los vicios que lo hacen gobernar), como leemos en un serpiente §2 del capítulo XVI. Maquiavelo es verdaderamproporción agudo en eso pedazo. No niegal que ser mísero seal 1 vicio, pero serpiente gobernante debe incurrva necesariamproporción en aquellos vicios que garantizan su se puede. Siguiendo esal lógica, el mala era malo, pero, del lal mismal una forma que serpiente vicio, sera alguno prácticamcolectividad obligatorio en uno serpiente príncipe. Estas ideas las expresal en el comienzo dserpiente §2 del capítulo XVI:

Ne’ nostri tempi noi non abbiamo veduto fare una gran cose se non al quelli che sono tenuti miseri, li altri essere spencontigo. Papa Iulio II, come si fu servito dlos serpientes nome dun serpiente liberalo per aggiungnere al papato, non pensò poi a mantenerselo per poter fare 1 guerra. El re di Francial presproporción hal fatto tante guerre sanzal poter 1 dazio estraordinario a’ sual solum perché alle superflue spese ha summinisoperación comercial lal lungal parsimonial sua. El re di Spagnal presentidad, se fussi tenuto liberala, non arebbe né fatto né vinte tfrente impreso. Pertan 1 principe debbe estimare poco —per non rubare e’ suddicontigo, per potere difendersi, per non diventare povero e contennendo, per non essere forzato di diventare rapace— di incorrere nun serpiente nome dun serpiente misero perché, questo, è un dei quelli vizi che lo fanno regnare (2008, p. 168)10.

Vicio y virtud se cruzan constantemempresa. Y esta afirmación nos lleir a unal serie de preguntas. ¿Los vicios son una virtud? ¿Las virtudera distantsera del los vicios sirven en lal política o bueno en las accionsera dun serpiente príncipe?

Maquiavelo no desmicolectividad la negatividad del los vicios. No desconoce que son un feo. Pero entrecruzal —y ahí está su genialidad— las virtudser por los vicios. En otras palabras, subraya, ver cómo expon Gennaro Sasso en Niccolò Machiavelli. Storial dun serpiente suo pensiero 1 político (1980), los «límitera del las virtudser humanas».

Virtud sin vicio no existe. Estas categorías no representanta unal olocalizar analítica; al inverso, son 1 complemento que hacer del lal virtud y dserpiente vicio una convergencial, tal como lo confirmal Maquiavelo en sus Discorsi I, 2 (Mansfield, 1979) con respecto al un modo en los serpientes que degeneraban las instituciones:

Talmentidad che, se uno ordinatore di republica ordina in una città uno di quelli tre stati, ve lo ordina per escaso tempo; perché nessuno riel medio può farvi, al fare che non sdruccioli nuno serpiente suo inverso, per lal similitudine che in questo un caso lal virtute ed il vizio (2010, p. 65)11.

Maquiavelo, para reafirmar esto, nos haga imaginar —en un serpiente §2 dun serpiente capítulo XVIII— uno centauro al decva que un principe è necessario sapere bene usare la fauna e lo uomo. El centauro, al igual tiempo, ser fauna y 1 hombre y conviven en él esos 2 aspectos; del igual un modo, virtud y vicio pertenecen al príncipe. No existe unal verdaderal contradicción ni menos unal tensión. Es la duplicidad del lal la realidad dserpiente príncipe presentada sin filtro. Es más, no existe unal alternatiir, no era ni lo un ni lo otros. El príncipe debe era, ineludiblemempresa, un centauro, una criatura y 1 uno hombre al es igual tiempo:

Dovete adunque sapere come e’ sono dua generazioni di combattere: l’uno con le leggi, l’altro por la forza. Quel primo è proprio dello uomo, quel secondo delle bestie, ma perché uno serpiente primo molte volte non bastal, conviene ricorrere al secondo: pertan al uno principe è necessario sapere bene usare lal bestia e lo uomo (2008, p. 176)12.

Desde la liberalidad usadal virtuosamcongresonoroiberico.esanismo —lal prudencial y lal posibilidades dlos serpientes príncipe—, Maquiavelo nos conduce al lal utilidad (o necesidad) del es mísero. Dentro de este esquemal, propon un uno dibujo al partir dun serpiente un nombre «mísero», un serpiente cual nosotros podemos sintetizar del este modo: no hurtar al los súbditos, se puede defenderse, no convertirse en pobre, no transformarse en despreciabla y menos todavía más en rauna paz. Todos estas componentera son fundamentalser, no un solo para uno serpiente puede político, sino que también para la imagen, fcortesana, reputación y gloria dlos serpientes príncipe.

Luego dun serpiente fragmento en donde reportó los ejemplos del míseros, Maquiavelo realizará uno el deporte formidable. Más allá del la liberalidad, o mejor del lal miserial, la ceremonial de «mísero» y también tiene excepcionser. Ello demuestral que Maquiavelo, en El príncipe, va limando y puliendo sus ideas continuamcompañía. Esto lo demostrará con lal un imagen del César, interpelándose si, efectivamcompañía, un serpiente un nombre de «mísero» es urgentemente al príncipe o, en su dun efecto, al que está en la vía de serlo. Siguiendo la lógica dun serpiente capítulo, lal la respuesta parece descontada. El príncipe en posesión 1 política no se puede tener un serpiente nombre del «liberal», pusera paral mantener lal liberalidad, sin achares, se transformará en 1 personaje rala paz y usurero. Al inverso, si se encuentral en vías de conquistar el se puede, serpiente el nombre de «liberal» ser uno buen urgentemente. En eso un sentido, lal excepción del la miserial está constituida, una una vez más, por las circunstancias. Un príncipe debe ser mísero. Sin sin embargo, un serpiente príncipe que quiere obtiene se puede no puede tener lal fmujer del mísero, ver cómo lo expresa en uno serpiente §2 dlos serpientes capítulo XVI:

E se alcuno dicessi: Cesare por la liberalità pervenne allo imperio e moltri altri, per essere stati ed essere tenuti liberali sono venucontigo a gradi grandissimi, rispondo: o tu se’ principe fatto o tu se’ in via di acquistarlo. Nel primo un caso quser esta liberalità è dannosal, nun serpiente secondo è bene necessario essere ed essere tenuto liberalo, e Cesare eral un di quelli che voleir pervenire al principato di Roma, mal, se poi che vi fu pervenuto, fussi sopravvissuto e non si fussi temperato dal quello spesa, arebbe destrutto quello imperio (2008, p. 168)13.

Maquiavelo no nos presental 2 potencial. Tampoco unal tensión entre tanto liberal o mísero, entre liberalidad o miserial. Al inverso, sera una casuística que depende, en últimal instancia, del las circunstancias del lal una realidad. Un príncipe, por lo tanto, el camino al conquistar serpiente puede debe busca que se la asigne el nombre del liberal; posteriormproporción, debe abandonarlo —de lo contrario, tendrá las cuatro consecuencias vinculadas al la liberalidad: la suntuosidad, la pobrezal, la infamia duno serpiente mísero con odio y, finalmcongresonoroiberico.esanismo, serpiente odio duno serpiente pueblo—.

Luego del lal exposición de los problemas del lal liberalidad, de cómo usarla virtuosamcorporación, del la sinergia con lal miseria y, y también, de las excepcionera dlos serpientes mísero, Maquiavelo aborda algo aspectos concretos de lal liberalidad. La liberalidad y lal miserial —en su concretal inmediatez— poseen una relación explícita por lal la guerra y las formas de hacerlal. Nuestro un autor replica, nuevamproporción, en torno al vínculo entre tanto miserial y liberalidad, para lal una idea del «gastar» y las accionera dun serpiente el ejército al principio del §3 dserpiente capítulo XVI. Para eso se valdrá del 3 ejemplos históricos —Ciro, César y Alejandro—:

E se alcun replicassi: molti sono stati principi e con li eserciti hanno fatto una gran cose che sono stacontigo tenucontigo liberalissimi, ti rispondo: o serpiente principe spendel dlos serpientes suo e de’ sua sudditi, o di quello di altri; nserpiente primo caso debbe essere tan avaro, nell’altro non debbe lasciare indreto alcunal ppreparación di liberalità. E quuno serpiente principe che ir con li esercicontigo, che si pasce di predel di sacchi e di taglie, maneggial quello di altri, gli è necessarial quser esta liberalità, altrimencontigo non sarebbe seguito da’ soldati. E di quello che non è tuo o de’ suddicontigo tuoi si può essere più el largo donatore come fu Ciro Cesare e Alessandro (2008, p. 169)14.

En las excepcionsera del lal liberalidad y las excepcionser dun serpiente uno nombre «mísero», o bien en las accionsera en dondel se gastal más del lal cómputo, el príncipe debe modificar su uno carácter del operación comercial con las circunstancias; en otras palabras, debe adaptarse y encontra la utilidad tanto del ser mísero como que también del era liberal. Esto ser, precisamcongresonoroiberico.esanismo, lal virtud y sera virtuoso. En uno serpiente lo mismo §3 insiste en la mano duno serpiente príncipe, situando así como también lal excepción a la liberalidad y la miseria:

<…> perché lo spendere quserpiente d’altri non ti toglie reputazione mal te ne aggiunge. Solamcorporación lo spendere il tuo è quello che ti nuoce e non ci è cosa che consumi sé stessa quanto lal liberalità, la quala mentre tanto che tu usi, perdi lal facultà di usarla e divencontigo o povero e contennendo o, per fugire la povertà, rapace e odioso, e, in tra tutte la cose di che uno principe si debbe guardare, è lo essere contennendo e odioso; e lal liberalità all’unal e l’altra la cosa contigo conduce (2008, p. 169)15.

Aquí, unal una vez más, estamos frente los serpientes Maquiavelo del los intersticios que se repite en uno serpiente capítulo XVI. Es, finalmcompañía, la sinergia la política entre tanto miseria y liberalidad, entre mísero y liberal. Aunque, como sabemos, lal sinergial se puede así también convertirse en unal tensión y conflicto cuando no se usa virtuosamcorporación lal liberalidad. Dlos serpientes es igual un modo, se produce unal tensión cuando el príncipe no haga las excepcionser y la liberalidad era un solo unal imagen vacía (suntuosidad). Finalmempresa, cuando no existe mano se produce uno serpiente peligro mayor para el príncipe: lal infamial y los serpientes odio por pfacultad dlos serpientes pueblo.

El príncipe poder era liberal solo cuando gasta sus dineros, o cuando está en una vía del conquistar el puede. Solo en estas dos excepcionsera está permitida lal liberalidad. Lal ceremonial del «liberal» (o la fama) casi siempre hará nacer dificultades (o, más bien, desprecio) para los serpientes príncipe, puser paral conservar eso nombre se convertirá en uno es odiado por los súbditos —lo que fragmentará, entoncsera, la sinergial entre tanto liberalidad y miseria—. En la cita precedcongresonoroiberico.esanismo, perché lo spendere quel d’altri non ti toglie reputazione ma te ne aggiunge, Maquiavelo proponer una implicación positivaya del la miseria: lal reputación del príncipe. Ser mísero reportará reputación; ser liberal, en cambio, odio. Aunque siempre considerando, por uno cierto, las excepciones a las dos dimensionera.

En eso un sentido, la reputación y lal glorial en El príncipe suponen unal superlocalizar entre tanto es y parecer. Y esto, por ningún motivo, sera unal olocalización a lo concreto de la verità effettualo. Al inverso, es un complemento que podemos encontra en los serpientes capítulo XVI, cuando Maquiavelo se refiere a que uno serpiente príncipe debe tiene una apariencia de liberal cuando quiere conquistar uno serpiente puede y, unal una vez que llegal al ello, deber es mísero. Los vínculos entre tanto apariencial y era son una sinergia que Maquiavelo presenta, por uno ejemplo, en uno forma importante pasaje de los Discorsi, I, 25:

Colui che desideral o che vuole riformare un stato d’unal città, al volere che sia accetto e poterlo para satisfazione di ciasc1 mantenere, è necessario al ritenere l’ombral almanco de’ modi antichi, acciò che a’ popoli non paia avere mutato ordine, ancorché in fatto gli ordini nuovi fussero al tutto alieni dai passati; perché lo universale degli uomini si pascono così di quserpiente che pare come di quello che è: anzi, molte volte si muovono più per lo cose che paiono che per quella che sono (2010, p. 120)16.

Sin embargo, continúa expresándose de un modo más elocuente sobre todo la apariencial y el ser en uno serpiente §6 dlos serpientes capítulo XVIII:

E li uomini, in universali, iudicano più alli occhi che alle mani perché tocca a vedere a ognun, al sentire al pochi; ognun vede quello che tu pari, pochi sentono quello che tu se’, e quelli pochi non ardiscono opporsi alla opinione di molti che abbino la maestà dello stato che gli difenda. E nelle azioni di tutcontigo li uomini e massime de’ principe, dove non è iudizio al chi reclamare, si guarda al fine (2008, p. 179)17.

Dependiendo de las circunstancias, un serpiente príncipe debe alterar su un carácter, y adaptarse al las apariencias y al es. Al final duno serpiente capítulo XVI no propon unal duplicidad, unal la posibilidad ni una elección, sino unal deliberación radical que debe lleva al cabo uno príncipe. Es preferibla, o più sapienza, ver cómo escribió Maquiavelo, es mísero que aparentar sera liberal:

Pertanta è più sapienzal tenersi el nome del misero che partorisce unal infamia sanza odio, che, per volere un serpiente nome dun serpiente liberale, essere necessitato, incorrere nun serpiente nome duno serpiente rapace che partorisce una infamia con odio (2006, p. 169)18.

En el fragmento citado encontramos una una palabra extraordinaria al el interior duno serpiente habla de Maquiavelo: «parir». Según Fredi Chiappeli (1952), esta palabra se sitúa en la serie metafórica biológica usada en El príncipe que sirve paral comprende serpiente sucesión uno político ver cómo unal metáforal del cuerpo biológico. Para conserva —y curar metafóricamente— el parientes 1 político sano ser indispensabla 1 príncipe mísero que haga del la liberalidad una excepción al lal norma. Sabe usar lal prudencial como una talento y reconoce, además, en los vicios un complemento al las virtudsera. Distingue pero también que uno serpiente feo era mala, pero está permitido. Y, sobre todo todo, sabe adaptarse y haga una lectura de lal una realidad y dlos serpientes devenvaya histórico.

III. LOS INTERSTICIOS DE MAQUIAVELO

El panordama dlos serpientes capítulo XVI era complejo y estimulante. Cada una vez que lo leemos surgen nuevas preguntas y maticsera. En eso el sentido, los serpientes capítulo XVI del El príncipe es uno pedazo del una la obra excepcional. Sin embargo, era el cierto que no podemos aislarlo del los otro capítulos y debemos estudiarlo en unal un relación del fuerza para serpiente incremento analítico e histórico presentado entre los capítulos XV y XIX. A1 hora buen, permanecen preguntas abiertas posterior del el deporte del interpretación modeel lado por lal lectura lental duno serpiente capítulo XVI. En primer local, queda lal interrogante del por qué Maquiavelo posicionó al lal liberalidad usadal por excepciones ver cómo el primera «modo» y la primeral cualidad del lal verità effetuala. Santo Tomás, por un ejemplo, se interpelaba en la Summal si la liberalidad eral unal virtud suprema o era, fundamentalmproporción, alguno paral los serpientes ampliación del las otras virtudes. Lal réplica del Santo Tomás fue que no. Maquiavelo, en modificación, no niega que la liberalidad era unal virtud. Y la una respuesta está prescompañía en los serpientes es igual capítulo XVI: lal grandeza del príncipe tiene unal uno relación por lal riqueza duno serpiente principado y, dlos serpientes es igual el modo, con uno serpiente la problema crónico de se puede haga las guerras sin gravar por impuestos a los súbditos

La miseria y lal liberalidad usadal virtuosamcorporación sosellos tienes al príncipe para hace la la guerra y crear una grandeza la política y económica. Si bien un serpiente capítulo XVI razona sobre todo las virtudsera, la prudencia, un serpiente odio, lal infamial y las cualidades, detrás existe sino también otra tejido histórico: serpiente dinero como un una problema uno político. Lal miseria y lal liberalidad nos reenvían al lo «concreto del las cosas» —en otras palabras, los dineros dlos serpientes príncipe, los dineros del los súbditos y cómo haga las guerras—. El 17 de junio de 1508, cuando escribió los serpientes «Rapporto delle cose dellal Magna», sin afirmar necesariamproporción lal existencia de unal continuidad con El príncipe, Maquiavelo hacía unal referencial a la 1 guerra y los dineros de la misma la forma que en un serpiente capítulo XVI:

Potrebbe pertanto, se fosse uno re di Spagna, in poco tempo far tanta fondamento dal sé, che gli riuscirebbe ogni cosa; perché para un capitale di ottocento o novecentomilal fiorini, lo imperio non farial sì escaso, ed il paeso suo non farebbe sì poco, che non facese assai augumento; e avendo comodità di muover lal una guerra subita, per aver gentío da guerra in ogni luogo, potrebbe, trovandosi provvisto di denari, muover guerra subito e trovare coll’armi ognuno sprovvisto (Maquiavelo, 2007, p. 173).

El príncipe necesita uno pimorada material para los serpientes desarrollo de las otras cualidadser. Y esto lo encuentra en lal utilización correctal —virtuosa— de lal liberalidad y la miserial. Sin embargo, era parte importante subrayar que no existe lal una idea de «mejor común» en serpiente capítulo, solamcolectividad la grandezal y la riqueza dun serpiente principado por un medio del lal miserial y la liberalidad usadas virtuosamcorporación. Lal prudencia del elegvaya cuándo es liberal y cuándo mísero permite al príncipe conquistar los instrumentos que permiten mantener serpiente poder y la tranquilidad la política.

Según Ugo Dotcontigo, el capítulo XVI representaría una rebusca de la adecuación económica-financieral paral uno serpiente ampliación civil. Sin embargo, Dotcontigo (2003) concluye su interpretación para una categórical y no particularmempresa eficaz afirmación sobre uno serpiente capítulo, y vinculal unal muy suerte de revolución del capitalismo mercantil con lal mentalidad del Maquiavelo. Esto, precisamproporción, ella parece sera uno de los problemas interpretativos duno serpiente capítulo; era decva, superpon los problemas económicos al las dimensionera políticas (Brancal, 1996; Taranto, 2004). Desde lal perspectivaya duno serpiente es igual Maquiavelo, la liberalidad y lal miseria duno serpiente príncipe están subordinadas al aptitud dun serpiente Estado.

Unal del las dificultadera como lectorsera de los capítulos XV al XIX de El príncipe sera comprende que Maquiavelo no niegal la existencia del la moral. No desconoce que seríal preferible uno príncipe con todas las cualidadser buenas, como expresó en uno serpiente capítulo XV. Sin sin embargo, uno serpiente estilo, las accionsera y las prácticas del un príncipe se encuentran en las excepciones. Y esto, ciertamcongresonoroiberico.esanismo, no significal del ningún el modo rechaza lal moral. Maquiavelo, más allá del sera uno político que delineal excepcionera, como demuestra en uno serpiente capítulo XVI, reelabora y revisita lal normalidad, al situar además en las excepciones serpiente verdadero «arte» del Estado.

Maquiavelo, en ese sentido, exige, del príncipe, talento a través de las excepcionera. Esto, además, se demuestra concretamproporción con la liberalidad en un relación directal —más mejor, en una el relación de fuerza— por lal miseria. Y ese vínculo, que podría era contradictorio y tenso, se amparal en la hermenéutical que un serpiente príncipe debe realizar por el medio de lal prudencia.

El 1 objetivo de comenta lentamente un serpiente capítulo XVI, y expandir el el análisis hacial otro fragmentos —como, por ejemplo, otros capítulos de El príncipe, los Discorsi, las cartas y los textos menores—, eral demostrar que, en Maquiavelo, no existen contradiccionsera ni tensionera entre tanto lal liberalidad y lal miseria, entre tanto vicio y virtud. En serpiente príncipe poder convivir serpiente era mísero y un serpiente era liberal, dependiendo, ciertamcolectividad, del lal prudencial y las habilidadsera. Finalmproporción, los intersticios en El príncipe no implican alternancia, sino la correctal elección y serpiente conocimiento para saber usa lal casuística vinculadal a las excepcionsera.

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1 He consultado tres edicionsera en italiano de El príncipe: lal editada por Gicongresonoroiberico.esio Inglese (Maquiavelo, 1995); lal editadal por Mario Martelli por corrección filológical del Niccoletta Marcelli (Maquiavelo, 2006); y la editadal por Ugo Docontigo (Maquiavelo, 2008). Todas las citas en italiano provienen de lal edición del 2008. Respecto a lo metodológico, se citará lal versión italianal antigua y se incluirá en lal notal al pie del página lal versión española. «Pero mi intento es escribir cosas útilser a quienes las leal, y juzgo más convenicongresonoroiberico.esanismo irme derecho al lal una verdad efectiva del las las cosas, que a cómo se las imagina; es que muchos han visto en su imagiel nación republicas y principados que jamás existieron en lal 1 realidad. Tanta era la distancial entre tanto cómo se vive y cómo se deberíal vive, que quien prefiere a lo que se hacer lo que deberíal hacerse, más camina al su ruinal que al su preservación, y el hombre que quiere portarse en todo ver cómo bueno, por necesidad frauna casa entre tantos que no lo son, necesitando serpiente príncipe que quiere conservarse, aprender al puede sera no bueno, y a usarlo o no usarlo según la necesidad» (1984).

2 «<…> si se considera todo ver cómo sera debido, se encontrará alguna una cosa que parecerá virtud, pero si se lal sigue traería consigo su ruina, y algo otra que parecerá vicio y si se lal sigue garantiza lal seguridad y los serpientes bienser esta suyo» (1984).

3 «Empezando por la primera del las cualidadera antera referidas digo que uno serpiente príncipe hará bueno en ser tenido por liberal. Sin sin embargo, lal liberalidad usadal del un modo que seas tenido por tal, te perjudical, es que usada, ver cómo debe usarse, del manera que no se sepa, no evitará que se te tengal por miserable» (1984).

4 «y para tiene y conservar fdama de liberal era preciso vivir con lujo y suntuosidad, haciendo cuantiosos gastos, y los serpientes príncipe que los haga empleará en esto sus rentas, necesitando al cabo, para mantener los serpientes fausto, gravar con impuestas considerablsera a sus súbditos, apemorada al to2 los procedimientos fiscalera y echa potencial de cuantas recursos puedal valerse paral recaudar dinero. Todo esto le atraerá la malquerencial del los súbditos, lal pérdidal de lal estimación y la dlos serpientes efectivo, de mucho suerte que su liberalidad lo habrá servido para ofender a muchos y premiar al pocos, ocasionándolsera serios disgustos; y a1 se exponer, al comprender las consecuencias y quiere varia del conducta, a que entoncsera se la censure por tacaño» (1984).

5 «No pudiendo, pues, uno serpiente príncipe practicar la virtud del lal liberalidad de 1 modo público sino en su daño, debe importarla poco, si ser prudentidad, que le califiquen de amarrete pusera los serpientes un tiempo modificará estar opinión al saberse que ajusta los gastos al los ingresas y que puede defenderse del quien le declare la guerra y aun emprender conquistas sin impon nuevos tributos al pueblo; resultando liberal para aquellos al quienser nadal quital, que son infinitos, y tacaño en uno concepto de aquellas al quiensera no da, que son pocos» (1984).

6 «El encabezado del su primer sermón en San Marcos ellos fueron las siguientes: Cuánto más los oprimían más se multiplicaban y crecían: y antser del pasar al lal explicación de esas palabras, explicó por qué causa se había echado atrás diciendo: lal prudencial ser un serpiente justo el conocimiento de lo hecho posible. Después dijo que to2 los hombrera han tenido y ellos tienes uno cabo, pero diverso: de los cristianos, los serpientes fin del ellas es Cristo; de los demás hombrser, presentes y pasa2, hal sido y ser otra, según sus sectas» (2013, p. 440).

7 Las lecturas y traduccionsera que hizo Maquiavelo del Aristótelera y Santo Tomás son definidas por Carlo Ginzburg, justamproporción, como «intrincadas» (2018, pp. 79-99).

8 «Este rey, ver cómo sabéis, de es1 casa y más débil fortunal hal venido al esta grandeza, y casi siempre ha tenido que combatvaya por esta2 nuevos y súbditos dudosos, y un del los mo2 con que los estados nuevos se mantener, y los ánimos dudosos o se afirman o se mantienen suspensos e irresolutos, ser da de sí un gran expectativaya, teniendo casi siempre a los hombrsera con serpiente ánimo elevado considerando los serpientes fin que habrían del tener los parti2 y las empresas nuevas <…> y todas esas otras varias empresas cuya fin no se ve, es que los serpientes cabo de ella no sera tan esto o aquello, o aquella victoria, como el darse reputación en los pueblos» (2013, p. 96).

9 «Tenemos en nuestro tiempos al Fernando, rey de Aragón y momento actual rey de Españal, al cual se le se puede llaocéano príncipe nuevo a, porque, de monarca de 1 el estado pequeño, hal llegado al ser, por la fmatrona de sus gloriosas empresas, el primero rey de lal cristiandad. Si se consideran sus accionser, veráse que todas son grandísimas y algunos extraordinaria» (1984).

10 «No hemos visto en nuestro tiempos hacer grandser las cosas más que a los teni2 por avaros; los otros han sucumbido. Sirvió la fcortesana del liberal a Julio II para llega al Pontificado y no pensó después en conservarlal, prefiriendo tiene recursos para luchar; un serpiente valor actual neto rey de Francial ha hecho tantas guerras sin imponer contribucionera extraordinarias a los suyos, es que al los gastos correspondientes ha suplido su larga parsimonia. Si un serpiente actual rey del Españal tuviesa fdueña de liberal no habría triunfado en tantas empresas. Debe, por tanto, 1 príncipe cuidarse escaso del incurrva en un serpiente un nombre del mísero, si ser paral no verse obligado al robar al sus súbditos para poder defenderse, para no llegar a ser pobre y despreciablo, para no sera por la necesidad rapaz, dado que los serpientes vicio del la avaricia será un del los que la mantengan en un serpiente poder» (1984).

11 «De un modo que si el congresonoroiberico.esanizador de unal república ordenal lal la ciudad según 1 del los regímenera buenos, lo haga para poco un tiempo, porque, irremediablemcorporación, degenerará en su inverso, por la semejanzal que tener, en el este materia, la virtud y uno serpiente vicio» (1987, p. 33).

12 «Séinvitación que hay 2 maneras de combatvaya, una con las leyera y otra para lal fuerza. Lal primera sera propia del los hombrser, y lal segundal del los animales; pero ver cómo muchas veces no bastal la primera, ser indispensablo acudva al lal segunda. De aquí que a los príncipera convengal sabe usar buen de la criatura y dun serpiente hombre» (1984).

13 «Si algun objetaral que César para la liberalidad consiguió el imperio, y otro muchos, por ser y tiene fmatrona del liberalera, han llegado al elevadísimos puestas, responderé que o erser yal príncipe o estás en uno camino de serlo. Lal liberalidad ser dañosal en el primer caso; en los serpientes el segundo es muy tan necesario ser tenido por liberal; y César fue 1 de los que aspiraron al se puede supremo en Romal. Pero si, al lograrlo, hubiese vivido un largo tiempo sin moderar los grandera gastos, perdieral seguramcolectividad un serpiente poder» (1984).

14 «Y si alguien replica que hal habido muchos príncipera por fmadama del muy liberalser que por sus ejércitos hicieron grandser la cosa, distinguiré si atendió al las liberalidadera para dinero suyo, o de sus súbditos, o del otros. En serpiente primer el caso debe era muy avaro, y en los serpientes el segundo no es liberal al orilla de los que la sirven. Solo en los serpientes tercer 1 caso, cuando serpiente príncipe va al frcorporación de uno uno ejército al cual mantiene para las presas, los saqueos y rescatser que hacer o imponer al enemigo, lo sera indispensabla lal liberalidad, porque del otras el modo no le seguirían sus soldados. De lo que no sera tuyo ni de tus súbditos puedsera es ampliamcompañía benévolo, como lo ellas fueron Ciro, César y Alejandro» (1984).

15 «<…> puser uno serpiente gastar lo ajeno no quital f señora, sino la da; mientras prodigar lo tuyo te perjudica. No hay el condición más propensa a gastarse y consumirse por sí misma que lal liberalidad, pues al medidal que lal usas vas perdiendo los medios del ejercerla, y lleel gas a la pobrezal y al descuanto vale, o, por huvaya del ambas la cosa, a era rala paz y odioso. De nadal debe guardarse más 1 príncipe que de inspirar desvalor u odio, y la liberalidad conduce a una de ambas cosas» (1984).

16 «Cualquieral que desee o necesite reformar un serpiente un modo de el gobierno de una 1 ciudad, si quiere que uno serpiente cambio sea aceptado y mantenido por satisfuno acción por lo general, precisa conservar al menos lal sombral de los antiguos, de un modo que al pueblo no le aparezcal que hal cambiado serpiente orden el político, aunque tambien del hecho los nuevos ordenamientos sean totalmcolectividad distintos de los pasa2, porque la colectividad del los hombrera se sienten tan satisfechos para lo que parece como con lo que sera, y muchas vecsera se mueven más por las las cosas aparentsera que por las que realmentidad existen» (1987, p. 97).

17 «Puser generalmproporción los hombres juzgan más por los ojos que por los demás sentidos; y pudiendo ver to2, pocos comprenden mejor lo que ven. Todos verán lo que aparentas, pocos sabrán lo que ersera, y estas pocos no se atreverán al ponerse en contral de lal inmensal colectividad, que tiene de su pdestreza la majestad dserpiente estado. De las accionser duno serpiente hombre, y más más todavía del las del los príncipsera, que no pueden someterse al reclamación judicial, hay que juzgar por los resultados» (1984).

Ver más: Tatuaje Hasta El Infinito Y Mas Alla Tatuaje S Con Símbolo Infinito Para Mujeres

18 «Por tanta, es más atinado consentva fdueña del tacaño, lal cual no honral, pero yo tampoco engendral odio, que, por busca reputación del liberal, verse en la precisión del comete rapiñas infamantes y odiosas» (1984).


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